Francisca Trangay Fernández
Nació en El Tumbador,San Marcos el 23 de Enero de 1931, hija de Alfonso Rodrigo Trangay Ochoa y de Isabel Fernández de Trangay. Llego a la ciudad de Coatepeque, Quetzaltenango a la edad de 9 años.
Contrajo matrimonio con Alfonso Estrada, madre de cuatro hijos.
Mujer emprendedora, escribió desde muy joven artículos para diferentes revistas. Nunca se dedicó de lleno a escribir debido a su trabajo pero siempre lo hizo como pasatiempo.
Falleció el 9 de Septiembre de 1988 a los 57 años de edad.
NOVELA
(FRAGMENTO)
Aquella noche de viernes la familia Quemé permanecía congregada ene le patio trasero de la gran casa. Allí se llevaría a cabo una ceremonia especial que a nadie extrañaba, los sirvientes no ignoraban que periódicamente se practicaba esta costumbre.
Estaban allí los parientes más cercanos y algunos amigos a quienes se había invitado para compartirla. Mariana no estaba presente temerosa de que el frío de la noche y la falta de sueño pudieran perjudicarla.
El anciano Agorero, que como un sacerdote oficia en la ceremonia, cubre su cabeza con un pañuelo rojo con lunares blancos, anudado sobre la nuca. En un gran cazo de barro se había encendido un buen fuego de carbón de leña de encino que no lograba aminorar el frío, a su derredor permanecían de pie los asistentes que también cubrían su cabeza con pañuelos similares al del oficiante. Las mujeres se arrebujaban en perrajes de lana obscura.
Güeno, señores, vamos a dar principio a nuestra costumbre de limpiar la casa. Esta es la posada de nuestro hermano Martín quen quere rogar por mi boca a los espíritus de nuestros antepasados que se aposenten bajo su tejado y traiban con ello la salú y prosperidá
Estas gracias les seigan dadas a todos los presentes. Volviéndose hacia el fuego, con las manos extendidas elevó la voz en principio de su oración. - !Ay Dios ! Ay Dios! Ay Dios! Señor de todos los tiempos: vos que estabas desde el principio, formador del infinito...vos El oculta serpientes...! Varón creado que ya estabas escondido en el agua despejada que cubría el universo, cuando tovía nada estaba hecho. Ay...Jún Kú Oij (Sol en Lengua Ki-Che).Señor de la Luz! Dos Meradas Tojil Señor del Juego! Dos Meradas Kabawil, Señor del Agua!.. Shamukané, agüela de Jún Kú-Oij! Agüela del sol.
Señor de todos los tiempos!...Señor de todos los hombres que ya han venido y de los que faltan por llegar!. Señor del Grande: Señor del Chiquito! Señor del que es Sabio, Señor del Atrasado, Señor del noble y güeno, Señor del Ruin y del Perverso! Señor del Ave que güela por el campo! Señor del Animal que brama y se esconde en el guatal acechando a la presa! Señor del animal que se arrastra y anida en la tierra! Señor del todo cuanto se ha hecho y de todo lo que falta por hacer!
Tomando puñados de azúcar y pétalos secos de flores blancas las derrama sobre el fuego, el aroma se esparcía en espirales de humo blanco.
Todos los asistentes en actitud de profunda humildad y respeto se pusieron de rodillas sobre esteras de pino verde, formando un círculo alrededor del fuego y del oficiante, levantó los brazos hacia el cielo, su voz fuerte y hermosa se elevó en fervorosa súplica dirigida a las Deidades de sus Ancestros, expresada en una mezcla de lengua Ki-Qué y Castellano.
- Ori-Kiej...! Ori-Niuk...! Ay Dios Mar Mundo ...! Ay Dios Laguna Mundo..! Ay Dios Cielo Mundo..!
Agregó al fuego, manojos de romero verde y pequeños cirios. Los asistentes se retiraron, formando el círculo alejados unos de otros, encendiendo cada cual su propio cirio. Las frases que brotaban de labios del anciano, eran como fragmentos de un gran poema, dedicado a la Creación; por quién sabe, qué ignorado poeta; quizá por un "porteador de Casa de Gradas". O tal vez por el mismo "Aj-Tzik" o un "Aj-Pop Oan Ja" de la Casa de Tigre, cuyo nombre sepultó la bruma del tiempo. Llama encendida y Eterna, plegaria ardiente dicha, frente a la Piedra Adorado en el Templo llamando: "Tzutujá Kilmá Kajbajá" perteneciendo a los Señores Ki-Ché; palabras que recogió el espíritu del viento que se transmiten de padres a hijos, como una sublime herencia. Para quien las escucha es como retroceder en el tiempo y retomar la Gloria perdida de una Raza que yace en el olvido y la ignorancia.
Finalmente la plegaria se hizo apasionada y violenta, con el grito triunfal del creyente, agregó el Pom y el Cuilco y el humo se levantó en grandes espirales, difuminándose en el viento y el espacio.
El Aj-Pop tomó un incensario de barro de manos de la dueña de la casa, colocó en él trozos del fuego y lo agitó sobre los asistentes, envolviéndose en su fuerte aroma. Los participantes lo acompañaron a través de habitaciones y corredores de todos los rincones de la casa, quedaron saturados por nubes de humo espeso y aromatizado.
Finalmente, los restos regresaron al fuego madre, agitándolos con su larga vara de cerezo verde, dijo los últimos salmos; el fuego ardería toda la noche, hasta extinguirse. Al amanecer las cenizas serían recogidas, para ser espaciadas en la corriente de un río alejando así, definitivamente el mal que pudiera habitar en la casa.
Termina la ceremonia, los asistentes se saludaron a las personas más jóvenes se inclinan frente a los mayores en una reverencia llena de profunda humildad y respeto, les toman la mano derecha poniendo sobre ella los labios; los así honrados responden colocando la mano izquierda sobre la cabeza inclinada murmurando en su lengua materna: "Los Grandes Señores te Guarden"
Reunidos en corrillos, pasaron al interior de la vivienda en donde les fueron servidas, bebidas calientes y pan, con lo cual se dio por terminada la reunión y todos se retiraron.
- Güeno Martín tu encargo ya está cumplido....! Alabados seigan los Grandes Señores...! la Adelina y yo vamos a estar más tranquilos. De aseguro que desde ágora, mija va a recibir verdaderos fluidos de salú y poco a poco la enfermedá se irá retirando.
No por esto olvides que hay que ir al monte, es güeno que allá se practique la costumbre de sanar los enfermos pero hay que priesentar a la muchacha, si no se hace ansina, será como secir !Nada! - asina será Tata. Nomás hay que esperar a que la patoja esté más alentadita para que pueda subir al monte.
- A qué lugar cree usted tatita que sería güeno ir?--
Mirá Adelina yo pienso que el mejor lugar es el Encanto de Trece Ventanas Mundo porque la muchacha está enferma. Allí a la verdá no es mucha la altura. Podés llegar en el carro hasta cerca del pueblo y aluego el camino monte arriba, serán apenas unas dos leguas....
-Sempre es bastante lo que hay que caminar a pata Tata Félix...!.- Sí se van tempranito, podrán hacer el camino dispacio y estar allá a la salida del Sol... Ya como a las diez estarán de güelta en el pueblo. - Ansina mesmo se hará, si no hay más remedio....!